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El footing o también llamado running, se está conviertiendo en una de las actividades deportivas cada vez más de moda. El incensante aumento de maratones y carreras populares hace que este deporte se convierta en un estilo de vida, que se contagie la sensación de superacion, progresión y esfuerzo. ¿Si salimos a correr de manera periódica a lo largo de la semana, por qué no trasladar nuestros resultados y esfuerzos a un maratón de 42K?.

Este deporte tiene su pico de adeptos en enero, dónde muchos comienzan con el firme propósito de mejorar su estilo de vida, de liberar endorfinas y el estrés acumulado y por qué no, perder esos kilos de más. Un deporte con libertad de horarios, económico en su práctica, la sensación de practicar deporte al aire libre y los rápidos resultados en la mejora de nuestra salud física y resistencia.

¿Pero qué sucede cuando las fuerzas pasados unos días o semanas nos abandonan? Uno de los mayores problemas de las personas que se inician por primera vez es la falta de paciencia. Queremos resultados muy rápidos y por ello las primeras sesiones lo damos todo realizando un gran esfuerzo, lo que provoca fatiga. Puede que hayas comenzado los primeros días a correr una hora o más, has quedado exahusto, hayas necesitado más días de reposo y todas las ganas y energías iniciales se hayan ido disipando en los primeros kilómetros.
Quizá has corrido sólo 20 minutos pero has tenido la sensación de perder los pulmones por el camino, te haya entrado flato, un tirón en el gemelo, agujetas o lesiones.
Si no llegan a cumplirse nuestas espectativas iniciales nos frutramos y abandonamos con la misma rapidez con la que hemos comenzado.

El cuerpo humano responde mejor en pequeñas dosis, menor tiempo y repitiendo más días por semana. Lo ideal es comenzar a correr muy poco a poco, hacer un minuto de carrera y dos caminando e ir aumentando en los siguientes días según nos pida el cuerpo.

Una de las recomendaciones fundamentales son los estiramientos, antes y después del ejercicio físico, incluso estirar todos los días, aunque no salgamos a correr para prevenir lesiones. Si a la hora de correr sientes el menor dolor, para. No conviene forzar el cuerpo. Es mejor parar, descansar y proseguir andando para que nuestro cuerpo se recupere.

runningOtro de los aspectos fundamentales es la respiración, pausada y controlada, se debe hacer de manera natural por la nariz o la boca. Hay teorías que apuntan que lo óptimo sería inalar por la nariz y exhalar el aire por la boca. Lo importante es que te sientas cómido con una respiración controlada para minimizar la fatiga y controlar el ritmo cardiaco.

Otro punto a tener en cuenta es la hidratación, beber antes de salir a correr, no más de un baso de agua, a sorbos pequeños para evitar el incómodo flato en nuestras carreras. Tampoco hay que olvidar una dieta sana y equilibrada para aportar a nuestro organismo todos los nutrientes necesarios para darle energía e ir deshaciéndonos de la grasa acumulada.

Usa zapatillas deportivas ideadas para correr. Una mala elección de las mismas puede arruinar nuestro entrenamiento. Es preferible invertir en un buen calzado para evitar posibles lesiones. Estas zapatillas tendran que ser las adecuadas a nuestras necesidades y hábitos, no es lo mismo correr por asfalto, montaña o césped.

Por último, debemos ser conscientes que los resultados no van a llegar los primeros días. La potencia, fuerza y pérdida de kilos esperados llega pasadas unas semanas. Practicando running los resultados son rápidos pero no inmediatos. Deberemos correr al menos 4 ó 5 días por semana durante un mes para comenzar a notar los efectos beneficiosos de este deporte de moda.

Si estás pensando en iniciarte en este deporte has de mentalizarte que puede ser duro y tener muy presente que las fuerzas y constancia flaquean. No decaigas en la primera salida.
Crea un calendario con las salidas a correr que vas a hacer por semana para organizar tus horarios y evitar al máximo cualquier contratiempo que ponga freno a tu entrenamiento y evitar excusas para no volver a salir a correr. Si se espacia mucho entre la primera vez que se va a correr y la siguiente, es muy posible que ya no se vuelva a practicar.

Si ya has tomado la firme determinación de cambiar tu estilo de vida que la continuidad sea tu máxima. Si logras integrar este deporte en tu vida por periodo de un mes de manera constante y regular… ¡Premio, ya has creado rutina!.

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